
Mientras miles de jóvenes paraguayos buscan oportunidades a través del estudio, el trabajo o incluso emigrando, dentro de la política algunos parecen encontrar una ruta privilegiada hacia cargos de alto nivel y salarios millonarios.
El caso de José Luis Rodríguez Robertti, dirigente de la Juventud Colorada y actual director de Asuntos Políticos de la Cámara de Senadores, genera cuestionamientos por el rápido crecimiento de sus ingresos dentro del Congreso. Según publicaciones periodísticas, pasó de percibir G. 1.500.000 en sus inicios a un salario superior a G. 22 millones en la actualidad.
El debate no gira solamente en torno a una persona, sino a un modelo político donde muchos jóvenes sienten que el esfuerzo, la preparación y el sacrificio no siempre son suficientes si no existe cercanía con los sectores de poder.
Para miles de paraguayos, la pregunta sigue vigente: ¿la política abre puertas por capacidad o por conexiones?