DIPLOMACIA CARA, RESULTADOS INVISIBLES Y MUCHAS PREGUNTAS SIN RESPUESTA

El caso de Gustavo Leite vuelve a instalar un debate incómodo sobre el costo de la política exterior paraguaya.

Más de G. 2.100 millones destinados a una misión diplomática de apenas 11 meses representan una cifra que merece una explicación detallada y transparente ante la ciudadanía.

Mientras se habla de acuerdos internacionales y posicionamientos estratégicos, los paraguayos siguen esperando conocer los resultados concretos: más inversiones, más comercio, más empleo y mejores oportunidades para el país.

La política exterior no puede ser utilizada como herramienta de intereses partidarios ni como escenario de protagonismo personal. El dinero público exige resultados y rendición de cuentas.

Paraguay necesita una diplomacia que defienda sus intereses y que pueda demostrar, con hechos y números, qué beneficios genera para la gente.