
La senadora Celeste Amarilla comienza a ganar protagonismo como una de las figuras que podrían entrar en la carrera por la Presidencia de la República, abriendo la posibilidad histórica de que Paraguay tenga, por primera vez, a una mujer al frente del Poder Ejecutivo.
Con un estilo directo y una fuerte presencia en el escenario político nacional, el nombre de Amarilla empieza a generar conversación y a posicionarse entre distintos sectores de la ciudadanía.
De concretarse una eventual candidatura y lograr el respaldo de los electores, la legisladora podría marcar un antes y un después en la historia política paraguaya, rompiendo una barrera que permanece vigente desde la fundación de la República.
Su posible postulación promete generar un intenso debate sobre el liderazgo femenino, la renovación política y el rumbo que debería tomar el país.