Bachi y la doble moral

Bachi Núñez sale a hablar de corrupción y a pedir cárcel para otros, pero en todo el Paraguay la gente ya conoce perfectamente su historial político, su entorno y el blindaje que durante años le dio el cartismo.

Hablar de “honestidad” mientras su propio sector estuvo marcado por denuncias, privilegios e impunidad, es querer tratar de tonta a la ciudadanía. El pueblo no olvida que su hermano “Ñoño” Núñez fue condenado por el desvío millonario de fondos públicos y aun así pasó más de una década envuelto en protección política y judicial.

Ese es el verdadero rostro de la mafia HC: perseguir y atacar a los adversarios con discursos moralistas mientras entre ellos se cubren, se blindan y manejan la justicia a conveniencia.

Hoy quieren instalar que son los “guardianes de la transparencia”, pero el país entero sabe cómo operó durante años el esquema de poder cartista: aprietes, protección entre aliados y silencio cómplice cuando los casos afectan a los propios.

La ciudadanía despertó. Ya nadie compra el cuento de políticos que se enriquecieron en el poder y ahora quieren posar de fiscales de la moral. Paraguay merece justicia de verdad, no discursos armados por los mismos de siempre para manipular a la opinión pública.