
Un caso que mezcla una ruptura matrimonial, una amistad dentro de una congregación religiosa y decisiones judiciales contrapuestas mantiene la atención en Alto Paraná.
El hombre involucrado afirmó haber descubierto a un integrante de su iglesia junto a su entonces esposa durante la noche y decidió registrar la situación con su teléfono antes de iniciar acciones legales.
Posteriormente, la mujer presentó una denuncia por presunto maltrato psicológico, obteniendo medidas de protección ratificadas por la Justicia y la exclusión del exmarido del hogar.
La defensa del hombre sostiene que existen inconsistencias entre distintas resoluciones judiciales y asegura que su cliente fue víctima de presuntos seguimientos e intimidaciones. El caso deberá ser analizado por la Justicia para determinar las responsabilidades correspondientes.