
El cruce entre el presidente Santiago Peña y el gobernador de Central Ricardo Estigarribia dejó en evidencia una vieja práctica de la política paraguaya: transformar cualquier actividad pública en una batalla de protagonismo.
Lo que debía ser una jornada enfocada en la educación y la infancia terminó convertido en un intercambio de acusaciones. Peña cuestionó la ausencia del gobernador en la entrega de los bibliobuses, mientras Estigarribia respondió acusando al Gobierno de hacer “show” y de no atender problemas urgentes.
La ciudadanía no necesita una pelea de egos entre autoridades. Necesita que los discursos se conviertan en acciones, que los libros lleguen a los niños, pero también que los hospitales funcionen, que haya medicamentos y que las instituciones trabajen coordinadamente.
Cuando los políticos se pelean por quién tiene la razón, muchas veces el pueblo queda esperando quién resolverá sus problemas.