
Las Cataratas del Iguazú alcanzaron en la tarde del miércoles 1 de julio un caudal de 6,6 millones de litros de agua por segundo, una cifra que representa aproximadamente cuatro veces el promedio histórico de 1,5 millones de litros por segundo.
El notable aumento del volumen de agua transformó por completo el paisaje del Parque Nacional Iguazú, generando un espectáculo natural de gran impacto visual, con enormes cortinas de agua, intensa neblina y un estruendo que cautiva a los visitantes.
De acuerdo con el monitoreo realizado por las autoridades y la concesionaria del parque, la tendencia es que el caudal se estabilice en las próximas horas. No obstante, los equipos técnicos mantienen una vigilancia permanente sobre las condiciones del río Iguazú para garantizar la seguridad de los turistas y del personal que opera en el área.
El fenómeno atrae la atención de miles de visitantes y ofrece una oportunidad única para apreciar una de las maravillas naturales más importantes de Sudamérica en todo su esplendor.