
Paraguay y Brasil continúan las conversaciones para ampliar de forma progresiva el uso del Puente Internacional de la Integración, que conecta Presidente Franco con Foz de Yguazú, en el marco de un proceso de apertura por etapas que aún no tiene fecha definida para su habilitación total.
El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Daniel Lins, señaló que existe voluntad política de ambas partes para avanzar en un acuerdo coordinado, utilizando una metáfora al afirmar que “Paraguay y Brasil quieren bailar”, en referencia al diálogo constante entre los dos países.
Actualmente, el paso fronterizo funciona bajo un esquema gradual: en una primera fase se autorizó el tránsito de camiones sin carga en horario nocturno y posteriormente se incorporaron algunos ómnibus turísticos bajo condiciones específicas.
Uno de los puntos pendientes de consenso es la propuesta de Paraguay de permitir el paso de vehículos livianos por la nueva infraestructura. En ese sentido, autoridades brasileñas sostienen que primero deben evaluarse los impactos en materia de seguridad vial y operación fronteriza.
Mientras tanto, ambas delegaciones mantienen abierto el diálogo y continúan analizando los resultados de las fases ya implementadas para definir los próximos pasos en la habilitación del puente.