
Un insólito conflicto salió a la luz en la ciudad de San Ignacio, donde un contratista amenazó con desmontar una cuadra de empedrado que había construido hace tres años debido a que la Municipalidad nunca le abonó por la obra realizada.
Según explicó el constructor Víctor Villalba, el trabajo fue ejecutado en una calle equivocada a raíz de un error administrativo de la comuna. Posteriormente, las autoridades le solicitaron que construyera el empedrado en el lugar correcto, prometiéndole que también se le pagaría la primera obra. Sin embargo, el compromiso nunca se concretó.
Cansado de esperar una solución, el empresario llegó con maquinaria pesada con la intención de retirar las piedras y otros materiales para recuperar parte de su inversión. Afirmó que el error no fue suyo, sino de funcionarios municipales que indicaron incorrectamente el sitio de ejecución.
Tras la repercusión del caso, el secretario general de la Municipalidad, Darío Amarilla, informó que se alcanzó un acuerdo con el contratista y que la comuna se comprometió a regularizar el pago luego de verificar las dimensiones y características de la obra ejecutada.